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Tecnología y sociedad

Quién responde por el error del algoritmo en la operación

La automatización de decisiones con inteligencia artificial reduce la fricción operativa inmediata, pero tiende a diluir la responsabilidad jurídica y gerencial cuando ocurren las fallas.

Por Renato Paes Leme

Los sistemas automatizados de decisión tienen una consecuencia directa y poco discutida en la rutina de las empresas: deshacen la cadena clara de rendición de cuentas. Cuando un analista comete un error en la concesión de crédito, en la fijación de precios o en el cálculo de inventario, la causa y el responsable se conocen. Cuando el error proviene de un modelo predictivo, la tendencia inmediata es culpar a la herramienta, a la base de datos o al proveedor del software. Al final del ciclo, nadie asume la pérdida.

La transferencia silenciosa de la decisión

La mayoría de los proyectos de automatización comienza con la premisa de apoyo a la decisión. El sistema genera una recomendación y un empleado valida. En la práctica cotidiana, este esquema dura poco.

Bajo presión por volumen y cumplimiento de plazos, el operador aprende rápido que discrepar de la máquina exige una justificación detallada y tiempo de análisis. Aceptar la sugerencia toma solo un clic. En pocas semanas, el rol humano deja de ser analítico y pasa a ser homologatorio. La decisión ya fue tomada por la línea de código, pero la firma formal sigue siendo de una persona física.

Esta dinámica crea una falsa sensación de gobernanza. La directiva cree que existe supervisión técnica, mientras que el equipo operativo solo transfiere la responsabilidad al sistema. El proceso parece controlado en los informes de cumplimiento, pero perdió por completo el criterio crítico.

La dilución de la autoría del error

El problema se manifiesta cuando los márgenes comienzan a oscilar sin causa aparente. En operaciones comerciales, un modelo de precios dinámicos puede reducir la rentabilidad de artículos estratégicos para maximizar ventas de bajo retorno. Para cuando la distorsión aparece en el cierre contable, la caja ya sufrió el impacto.

En ese momento, la búsqueda del responsable revela un vacío institucional. El gerente del área afirma que siguió los parámetros operativos de la tecnología. El equipo de datos argumenta que el modelo solo optimizó la función objetivo aprobada por la dirección. El proveedor externo declara que las variaciones del mercado quedaron fuera de la base histórica de calibración.

La ausencia de un responsable directo paraliza el aprendizaje de la empresa. Cuando el error pertenece a todos, no pertenece a nadie. En lugar de corregir el proceso y sancionar negligencias evidentes, el liderazgo entra en ciclos largos de reuniones técnicas para debatir ajustes estadísticos, mientras la pérdida permanece absorbida por el negocio.

El costo real de la supervisión continua

Existe una suposición frecuente de que la automatización reduce costos operativos de modo continuo y lineal. Esto funciona para rutinas mecánicas y previsibles. En áreas que gestionan riesgo crediticio, compras complejas o fijación de precios en mercados volátiles, el ahorro inicial suele ser consumido por el costo de auditoría.

Supervisar el resultado de un algoritmo exige profesionales experimentados. Un analista júnior no posee el repertorio necesario para notar distorsiones puntuales de contexto que escapan al modelo. Sin embargo, mantener profesionales sénior dedicados a validar pantallas automatizadas genera ineficiencia de costos y desmotivación técnica.

Antes de delegar decisiones críticas a modelos autónomos, el liderazgo debe formalizar reglas objetivas:

  • Cuál es el límite de pérdida financiera aceptable antes de que el sistema detenga la operación de forma automática.
  • Quién, en la jerarquía de la empresa, responde individualmente por el margen neto afectado por las decisiones del sistema.
  • Cuál es el método formal para auditar muestras de datos fuera de la rutina del algoritmo.

Los modelos de inteligencia artificial no gestionan riesgo corporativo ni responden ante organismos reguladores. Si la empresa no puede señalar el cargo exacto que asume la consecuencia financiera del error automatizado, la decisión no debería salir de manos humanas.

Por Renato Paes Leme — 20 sept 2026

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